jueves, 2 de octubre de 2008

Disparate sin control



Siempre hay tiempo para encontrar la burrada de tus sueños, y en este caso salió de la boca de un connotado contralor que participó del anterior gobierno de Alejandro Toledo.

Pues bien, acusa a su predecesor de haber mantenido una relación de "concubinato" con el expresidente Alberto Fujimori. En realidad no he hecho la pesquisa, pero si revisáramos los cuadernillos por los que Chile concedió la extradición de Fujimori al Perú seguramente no encontraremos ningún delito de este tipo. Y no me meto en la vida privada de nadie.

Es que seguramente quiso decir que el señor Caso Lay y el ciudadano Alberto Fujimori habrían actuado "en complicidad" o más bien "en connivencia" para presuntamente aprobar algunas leyes en su propio beneficio. Y como no le salía la palabra o más bien se confundía con un parónimo que le pareció inadecuado, porque nunca mantuvieron una relación de "convivencia" (cuando en el país el término "conviviente" ha adoptado por eufemismo las acepciones de lo que siempre se llamó "amante", "querida" o otras cosas más groseras), entonces cambia el concepto por el derivado de otra palabra parecida y termina diciendo algo absurdo y absolutamente disparatado, aunque realmente divertido.

Lo único que le podemos reconocer al redactor es que no se trata de un error gramatical, sino de una confusión del léxico. Con la cantidad de diccionarios que vagan por el mundo es una pena que el contralor (o el periodista) no tengan la fortuna de contar con ninguno. Para no complicarse con complicidades, ni complacencias, ni otras cosas por el estilo.

No hay comentarios: