martes, 28 de septiembre de 2010

Matar o morir

No es lo mismo matar que morir y este caso suele ser ejemplo de la diferencia que establecen los verbos transitivos (donde el significado del verbo pasa a un argumento que llamamos objeto directo o complemento directo) y los verbos intransitivos en los que no se da esta traslación semántica formalizada en la distinta construcción sintáctica.
El periodista debió decir: "hasta matar a su esposa" pero se confunde tal vez por que la nominalización del verbo anula la diferencia gramatical ("hasta la muerte de su esposa"). También sirve como frase hiperbólica para exagerar un esfuerzo extremo: "trabajamos hasta morir", "caminamos hasta morir", y se aplica a la expresión amorosa, como en la letra de la canción de "Nietos del Futuro":

Porque te quiero te quiero así
te quiero hasta morir
lucharé por tu amor
no voy a dejarte ir.

En Chota la muerte se cobró una vida inocente y no cabe más que pedir a Dios que la reciba en sus brazos y tenga piedad del desgraciado de su esposo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Qué horror! morir por matar. Jamás había visto un error tan horroroso en un medio de comunicación. No he podido evitar el entrar a comentar porque esto está llegando a límites insospechados.
Gran labor, profesor, aunque me temo que los disparates seguirán en aumento, tal es el rumbo que está tomando el tema de la ortografía en lo que a lengua castellana se refiere. Con lo bonito que es nuestro idioma ¡y lo están echando a perder!Una pena...
Saludos
Ana