sábado, 12 de marzo de 2011

Más errores

En clase de Lengua 3 hemos comentado esta noticia periodística observando que además del error de discordancia del titular, que ya comentamos en una ocasión anterior, hay otros errores gramaticales que aparecen ahora resaltados.
En primer lugar tenemos dos gerundios referidos a una acción posterior a la del periodo: "fue atendido (...) estando ahora recuperado y manteniendo...". Debió decir: "fue atendido (...) y ahora se encuentra recuperado y mantiene signos vitales estables". El gerundio es muy útil y muy versátil, porque se puede situar en cualquier sitio y nos permite referir circunstancias que de alguna manera u otra participan o condicionan el proceso indicado por el verbo principal con esa función multiusos que es el complemento circunstancial de modo, donde cabe de todo.
El otro error ha aparecido ya en nuestro blog con el verbo intervenir. Ahora es el verbo atender el que se acompaña indebidamente del régimen preposicional con un nombre que no es persona sino objeto ("un lloro desesperado"). Esto se puede tal vez explicar porque el redactor seguro está pensando en el recién nacido pero no le quiere decir "llorón", porque así se rompería el tono entrañable y emotivo que le quiere dar al texto, y en su lugar dice "lloro", que por metonimia lo designa. Lo demás ("que busca alimento") se refiere al niño y no al lloro.
El complemento directo lleva preposición a solo si le sigue un nombre de persona. El gerundio solo se aplica a situaciones simultáneas o anteriores (en la forma compuesta). Esa inconsecuencia y esa laguna propician errores y con ello producen inestabilidades en el sistema. La tendencia parece indicar que el castellano del futuro empleará la preposición a en todos los casos de complemento directo con lo cual se confundirá más con el indirecto (y de ahí podrían originarse otros cambios). Aquí en América no se confunden tanto los pronombres átonos (Alarcos los llamaba "incrementos pronominales del verbo"), pero en España leísmo, laísmo y loísmo anuncian un quiebre del sistema. Los gerundios de posterioridad son cada vez más frecuentes pese a que fácilmente se reemplazan por formas simples y la norma culta los rechaza y procura evitarlos.
Otra cosa que no comentamos es la incongruencia del primer párrafo, que niega demasiado alegremente que "madre no es la que engendra" (solo en sentido figurado podríamos aceptar que el recién nacido ya lo sabe) y cuatro líneas más abajo se refiere a la persona que lo engendró como "su propia madre", en una flagrante contradicción. El siguiente párrafo insiste en que los médicos y enfermeras no son "sus verdaderos padres", pero ya imaginábamos que hablaba en sentido imaginado cuando se refería a ellos como "su nueva familia".
Y resulta chocante que nos describa su situación en términos médicos: "ingresó con hipoglicemia, conjuntivitis, infección umbilical" para seguido decir que tenía picaduras y estaba sucio. Es que recoge las declaraciones de Manuel Avellaneda, seguro el médico de turno. Pero en lugar de poner tal cual el parte médico hubiera sido más adecuado (hablo en términos de Eugenio Coseriu), que expresara esa información en palabras de uso común y no tecnicismos. Pudo decir: "llegó hambriento, lleno de legañas y de picaduras y sucio, pero ya se ha recuperado y se encuentra bien de salud". Algo así hubiera sido mucho mejor, pero eso es responsabilidad de cada uno.

No hay comentarios: