miércoles, 11 de mayo de 2011

Discordancia, caudalímetro y algo más

El titular nos brinda un bonito ejemplo de discordancia entre el sujeto "robo" y el núcleo del predicado "ocasionan", provocado por la atracción del plural de "medidores" que en realidad es un modificador del sujeto o tal vez porque en el fondo se siente como agente de la acción a las "personas de mal vivir" (malvivir es verbo intransitivo) que se mencionan en la primera línea del cuerpo de la noticia. Así muchas veces el verbo busca concordancia con el agente real de la acción cuando no es sujeto gramatical de la oración.
Es una incongruencia porque en realidad no hubo un robo sino solo un intento de robo. Los medidores se quedaron donde estaban, sino que la tubería ya se había roto. Pero esto no es una cuestión gramatical, sino de sentido común. Como diría Eugenio Coseriu, falló el "saber elocutivo", y no el "saber idiomático".
Un poco más abajo habla de "el aniego de proporciones", sin decir si eran grandes o chicas, cuando debió decir "un aniego de grandes proporciones". Y es que como tanto se ha repetido "un incendio de grandes proporciones", "un terremoto de grandes proporciones", y cosas así, finalmente el sustantivo se ha contagiado de la grandeza del adjetivo que le precedía, con lo que se ha liberado de su incómoda presencia. Así que las proporciones ya no son proporcionales a nada sino más bien desproporcionadas a lo grande.
El segundo párrafo es una delicadeza de proporciones, porque en lugar de "medidores", ha optado por decir "caudalímetro", que es un término que parece sacado de una mala traducción del chino a través del inglés de un mal escrito manual de instrucciones. En realidad es un cultismo castellano perfectamente correcto, pero muy poco usado en la lengua común, y en medio de una noticia tan trivial y cotidiana produce un efecto de todos modos sorprendente.
Y luego menciona el inmueble "signado con el N° 1033", cuando el verbo "signar" es una antigualla que solo se usa para decir que una persona pone su firma o hace la señal de la cruz, pero el periodista innovador marca con la señal la página de noticias, y es que algunos emplean "signar" en lugar de "marcar", tal vez por snobismo. Aquí es de todos modos innecesario, porque simplemente bastaba decir "el inmueble N°1033", o más elegante hubiera sido decir "un inmueble de la cuadra diez de Leoncio Prado" o lo que sea.
Lo peor es que en el tercer párrafo dice que "se produjo un reboce de aguas servidas". Lo de "servidas" es un eufemismo para no decir "aguas sucias", o "negras", o simplemente, "desagüe". Lo peor es que haya escrito "reboce" en lugar de "rebose", con clara disgrafía (por emplear una palabra extraña, ya que estamos). El verbo "rebosar" (con ese) significa 'derramarse', y no es lo mismo que "rebozar" (con zeta), 'cubrir casi todo el rostro con la capa o manto', y por ende 'disimular', y por otro lado, 'bañar un alimento en huevo batido, harina, miel, etc.', o 'manchar a alguien o algo'.
Ya no puedo seguir.

2 comentarios:

María de los Ángeles dijo...

Me ha gustado mucho este blog, lo estaré siguiendo pues me servirá mucho para mejorar mi escritura y manera de hablar, da cuenta de muchos errores que cometemos involuntariamente por desconocimiento del lenguaje. ¡Saludos!

Carlos Arrizabalaga dijo...

Gracias!