
El castellano presenta un punto débil en la concordancia pronominal, seguramente porque el carácter redundante del mismo obliga a mantener demasiadas distinciones en unas partículas demasiado pequeñas. Si en España confunden fácilmente "le" por "lo" o "la" y al revés, es un error bastante común en Hispanoamérica la falsa concordancia o “interferencia asociativa” que indica la pluralidad del objeto indirecto poniendo la marca de plural al pronombre que en realidad manifiesta al objeto directo. Lo podemos encontrar en este titular de primera plana:
*La ley se los prohíbe.
Debe decirse "se lo prohíbe", por cuanto "lo" se refiere al hecho de portar armas y no a los portadores de las mismas. Este fenómeno ya lo había registrado perfectamente Charles Kany [1], y se puede encontrar en textos literarios como este cuento de Alfredo Bryce Echenique:
*“Pagaban de acuerdo a sus posibilidades y madame Beaussart se los sacaba en cara cuando les apagaba la luz, diciendo que aún no había oscurecido.”
2 comentarios:
Como española que soy, empleo mal y demasiadas veces, "le" por "la", lo cierto es que me armo un poco de lío y a mucha gente le ocurre dependiendo de la región de la que proceda. "Se los" me suena muy mal, no estoy muy acostumbrada a oírlo, será por eso.
Saludos
A cada uno nos suena mal lo que difiere de nuestra norma gramatical aunque tanto una cosa como otra van en contra de las reglas del sistema. Gracias por el comentario
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